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Comunicado 19-19

Acapulco, Gro., a 12 de mayo de 2019

Comunicado 19-19

 

Día del Maestro

 

Una palaba de felicitación y de gratitud a los Maestros en su día. Es de justicia reconocer el gran influjo que su persona y su labor han significado para la vida de las personas, las familias y la sociedad. Apreciar su presencia en nuestra formación y en la de las generaciones jóvenes, nos hace sentirnos muy cercanos a ellos aunque ya hace muchos años hayamos dejado la escuela y aunque algunos de ellos ya hayan partido a la Casa del Padre. Gracias por habernos transmitido sus conocimientos y haber sembrado en nosotros aquellas convicciones que guían nuestras decisiones en la verdad y en el bien.

 

+ Una parte importante de la labor del Maestro es poner al alcance de niños y jóvenes los conocimientos y habilidades que les permitan integrarse a la vida laboral de la sociedad. El trabajo es una expresión fundamental de nuestro amor a los demás, es el servicio en el que miramos realizada una parte muy importante de nuestra propia humanidad y mediante el cual hacemos cada día mejor nuestro mundo. Poder obtener esos conocimientos y habilidades es un derecho que tiene todo alumno. Por ello, sería una grave injusticia hacia los alumnos no ponerlos a su alcance y sería una grave injusticia hacia la sociedad a la que luego van a servir no constatar que cada uno los ha adquirido. La responsabilidad del alumno en este renglón es también muy grande: ha de tener las disposiciones personales necesarias para asimilar esos conocimientos y adquirir esas habilidades.

 

+ La vocación del Maestro va más allá de poner al alcance de sus alumnos esta preparación para la vida laboral. La formación de la persona humana es mucho más compleja: se trata de ayudar a cada uno y a cada una a encontrar la razón de su ser, el sentido de su vida, se trata de ayudar a cada persona a integrarse a la sociedad con un sentido fraterno y justo, con la firme convicción de que en el bien de todos está el bien personal de cada uno. Por ello, no se puede ser Maestro, si no se tiene interés educativo por el niño o el joven que está a su cuidado. El interés educativo por el niño y el joven se supone que está asegurado en el hogar, por el amor que los padres y madres tienen a sus hijos; pero en la escuela, parece estar cada vez menos presente en muchos maestros. Y es necesario cultivarlo y fortalecerlo.

 

+ Una lección muy importante que no solo los Maestros, sino que todo educador hemos de transmitir es enseñar a niños y jóvenes la manera de reconstruir la armonía en los conflictos. El conflicto forma parte de nuestra vida diaria: la realidad es muy compleja, somos diferentes y pensamos muy distinto. Eso muchas veces nos lleva a no estar de acuerdo en la familia, en el círculo de amigos, en el trabajo, en la sociedad. No podemos cerrar los ojos ante nuestros conflictos porque empeoran, pero tampoco podemos dedicarnos a alimentarlos porque nos destruimos. Hemos de estar convencidos de que la unidad es mucho más valiosa que los conflictos y por ello esforzarnos en superarlos, dialogando para reconocer y acoger los aspectos valiosos de la postura de enfrente y conjuntar esos aspectos valiosos mirando por el bien de todos, por el bien común.

 

Los conflictos son muy diversos, pero hay algunos principios que hemos de observar en la búsqueda de su solución. Expreso estos cuatro:

 

+ Un principio de justicia natural, válido para todo mundo: no se puede violentar los derechos de otras personas buscando defender los propios.

 

+ Un principio de sensatez: el mal se vence sólo a fuerza de bien. Un mal y otro mal son dos males, nunca son un bien.

 

+  Un principio de realidad: en nuestro mundo nada es totalmente bueno, nada es totalmente malo. Esto permite descubrir y respetar los rasgos de verdad y de bien presentes en las posturas opuestas y caminar hacia la unidad.

 

+ Un principio de armonía personal: “el primer ámbito donde estamos llamados a lograr esta pacificación en las diferencias es la propia interioridad… Con corazones rotos en miles de fragmentos será difícil construir una auténtica paz social” (Papa Francisco).

 

Aprender a restablecer la armonía en los conflictos es medio indispensable para construir la paz entre personas, grupos y sociedades. Por ello todos los educadores estamos llamados a aprender cada vez mejor y transmitir cada vez con más eficacia esta lección.

 

Nuestra felicitación y gratitud para tantos buenos maestros, para tantas buenas maestras sea también para todos los adultos un llamado a acoger y esforzarnos por cumplir nuestra responsabilidad en la labor educativa de las nuevas generaciones y de nosotros mismos.

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